<script async src="//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js"></script> <!-- medicomoderno-noticias_sidebar_AdSense1_250x250_as --> <ins class="adsbygoogle" style="display:inline-block;width:250px;height:250px" data-ad-client="ca-pub-1356948933367655" data-ad-slot="9265805876"></ins> <script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); </script>

Hallan por fin el punto G

Pronto podría haber ya un mapa para hallar el punto G, pues un nuevo estudio científico encontró al fin este punto, aclarando no sólo su ubicación sino incluso su existencia; sin embargo, no todos los especialistas están conformes con este hallazgo.Siempre se habla sobre el punto G y la dificultad para encontrarlo, no obstante, un ginecólogo de Florida ha logrado lo que parecía imposible.

El Dr. Adam Ostrzenski llevó a cabo una disección de siete horas en el cadáver de una mujer de 83 años, y luego de examinar las distintas capas del tejido que compone las paredes vaginales, el ginecólogo encontró un pequeño cuerpo en forma de racimo.

"Se trata de tejido eréctil, de un tercio de pulgada de largo, ubicado en la pared interior de la vagina, unos 17 milímetros arriba del meato urinario. Durante la excitación, puede endurecerse dando lugar a una pequeña protuberancia, además, sería extremadamente sensible, como el resto de los tejidos eréctiles del cuerpo", explica el Dr. Ostrzenski.
Los hallazgos se publicaron en el Journal of Sexual Medicine, y fueron juzgados por el Dr. Ostrzenski como "La confirmación de la existencia anatómica del punto G, lo que podría conducir a una mejor comprensión de la sexualidad femenina".
El punto G recibe su nombre del ginecólogo Ernst Gräfenberg, y ha sido descrito desde 1980 como una zona con forma de frijol ubicada en el área de la vagina y extremadamente sensible. Sin embargo, la investigación científica no había podido determinar la ubicación exacta de este punto, a tal grado que muchos afirmaron que simplemente no existía.
Para el ginecólogo Christopher Estes, de la Universidad de Miami, estos resultados son interesantes: "Aunque habría que hacer más estudios, puede que se trate en efecto del punto G: la ubicación al frente de la vagina y el hecho de que sea tejido eréctil coincide con lo que sabemos sobre esta parte de la anatomía femenina".