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¿Qué relación existe entre el VIH/SIDA y la depresión?

Los estudios muestran que las personas que están infectadas con VIH son más propensas a desarrollar depresión que la población en general. La depresión afecta la calidad y expectativa de vida de una persona, así como su capacidad para seguir un tratamiento para el VIH/SIDA.
La depresión puede parecer una reacción inevitable después de recibir un diagnóstico de VIH/SIDA. Pero la depresión es una enfermedad independiente que puede, y debería ser tratada, incluso cuando una persona está recibiendo tratamiento para el VIH/SIDA.

¿Cómo se trata la depresión en personas que padecen VIH/SIDA?

La depresión debe ser diagnosticada y tratada por un proveedor del cuidado de la salud. Tratar la depresión puede ayudarlo a sobrellevar el VIH/SIDA y mejorar su estado de salud general. La recuperación de la depresión lleva tiempo, pero los tratamientos son eficaces.
Actualmente, los tratamientos más comunes para tratar la depresión incluyen:
  • -Terapia cognitiva-conductual (TCC), un tipo de psicoterapia, o terapia de diálogo, que ayuda a las personas a cambiar los estilos de pensamiento y conductas negativas que pueden contribuir con su depresión.

  • -Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), un tipo de medicamento antidepresivo que contiene citalopram (Celexa), sertralina (Zoloft) y fluoxetina (Prozac).

  • -Inhibidor de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN), un tipo de medicamento antidepresivo similar al ISRS que contiene venlafaxina (Effexor) y duloxetina (Cymbalta).
Aunque la mayoría de los tratamientos para la depresión que se encuentran actualmente disponibles son seguros y bien tolerados, para evitar interacciones farmacológicas peligrosas, los pacientes con VIH/SIDA y depresión deberían hablar con su proveedor del cuidado de la salud sobre los efectos secundarios, las posibles interacciones farmacológicas y otras opciones de tratamiento. 
No todos responden al tratamiento de la misma manera. Puede llevar varias semanas para que los medicamentos surtan efecto, y quizás deban combinarse con terapia de diálogo continua o se necesite cambiarlos o ajustarlos para minimizar los efectos secundarios y lograr mejores resultados.
Aunque el VIH/SIDA no tiene cura actualmente, los medicamentos y los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a mantener a las personas saludables. El tratamiento para el VIH/SIDA depende de la habilidad y la voluntad del paciente de tomar los medicamentos exactamente como se le ordena y adoptar cambios difíciles en los hábitos.
 Si usted piensa que está deprimido o conoce a alguien que lo está, no pierda la esperanza. Busque ayuda para la depresión.